miércoles, 17 de marzo de 2010

Ley Federal de Radio y Television

Resumen



Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 1960

Artículo 1o.- Corresponde a la Nación el dominio directo de su espacio territorial y, en consecuencia, del medio en que se propagan las ondas electromagnéticas.

Artículo 2o. La presente Ley es de orden público y tiene por objeto regular el servicio de radiodifusión. El servicio de radiodifusión es aquél que se presta mediante la propagación de ondas

electromagnéticas de señales de audio o de audio y video asociado, haciendo uso, aprovechamiento o explotación de las bandas de frecuencias del espectro radioeléctrico atribuido por el Estado precisamente a tal servicio; con el que la población puede recibir de manera directa y gratuita las señales de su emisor utilizando los dispositivos idóneos para ello.

Artículo 3o. La industria de la radio y la televisión comprende el aprovechamiento de las ondas electromagnéticas, mediante la instalación, funcionamiento y operación de estaciones radiodifusoras por los sistemas de modulación, amplitud o frecuencia.

Artículo 4o.- La radio y la televisión constituyen una actividad de interés público, por lo tanto el

Estado deberá protegerla y vigilarla para el debido cumplimiento de su función social.

Artículo 5o.- La radio y la televisión, tienen la función social de contribuir al fortalecimiento de la integración nacional y el mejoramiento de las formas de convivencia humana. Al efecto, a través de sus transmisiones, procurarán:

I.- Afirmar el respeto a los principios de la moral social, la dignidad humana y los vínculos familiares;

II.- Evitar influencias nocivas o perturbadoras al desarrollo armónico de la niñez y la juventud;

III.- Contribuir a elevar el nivel cultural del pueblo y a conservar las características nacionales, las costumbres del país y sus tradiciones, la propiedad del idioma y a exaltar los valores de la nacionalidad mexicana.

Artículo 6o.- En relación con el artículo anterior, el Ejecutivo Federal por conducto de las Secretarías y Departamentos de Estado, los Gobiernos de los Estados, los Ayuntamientos y los organismos públicos, promoverán la transmisión de programas de divulgación con fines de orientación social, cultural y cívica.

Artículo 7o.- El Estado otorgará facilidades para su operación a las estaciones difusoras que, por su potencia, frecuencia o ubicación, sean susceptibles de ser captadas en el extranjero, para divulgar las manifestaciones de la cultura mexicana, fomentar las relaciones comerciales del país, intensificar la propaganda turística y transmitir informaciones sobre los acontecimientos de la vida nacional.

Artículo 8o.- Es de jurisdicción federal todo lo relativo a la radio y la televisión.

Artículo 9o. A la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, por conducto de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, corresponde:

I. Ejercer las facultades que le confiere la Ley Federal de Telecomunicaciones, promoviendo la más amplia cobertura geográfica y de acceso a sectores sociales de menores ingresos;

II. Promover las inversiones en infraestructura y servicios de radio y televisión en el país, impulsando su desarrollo regional;

III. Promover la investigación y el desarrollo tecnológico en materia de radiodifusión, la capacitación y el empleo de mexicanos;

IV. Interpretar esta Ley para efectos administrativos en el ámbito de su competencia, y

V. Las demás facultades que le confieren la presente Ley y demás disposiciones legales y reglamentarias aplicables.

Artículo 10.- Compete a la Secretaría de Gobernación:

I.- Vigilar que las transmisiones de radio y televisión se mantengan dentro de los límites del respeto a la vida privada, a la dignidad personal y a la moral, y no ataquen los derechos de tercero, ni provoquen la comisión de algún delito o perturben el orden y la paz públicos;

II.- Vigilar que las transmisiones de radio y televisión dirigidos a la población infantil propicien su desarrollo armónico, estimulen la creatividad y la solidaridad humana, procuren la comprensión de los valores nacionales y el conocimiento de la comunidad internacional.

Artículo 11.- La Secretaría de Educación Pública tendrá las siguientes atribuciones:

I.- Promover y organizar la enseñanza a través de la radio y la televisión;

II.- Promover la transmisión de programas de interés cultural y cívico;

III.- Promover el mejoramiento cultural y la propiedad del idioma nacional en los programas que difundan las estaciones de radio y televisión;

Artículo 12.- A la Secretaría de Salubridad y Asistencia compete:

I.- Autorizar la transmisión de propaganda comercial relativa al ejercicio de la medicina y sus actividades conexas;

II.- Autorizar la propaganda de comestibles, bebidas, medicamentos, insecticidas, instalaciones y aparatos terapéuticos, tratamientos y artículos de higiene y embellecimiento y de prevención o de curación de enfermedades;

Artículo 13.- Al otorgar las concesiones o permisos a que se refiere esta ley, el Ejecutivo Federal por conducto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes determinará la naturaleza y propósito de las estaciones de radio y televisión, las cuales podrán ser: comerciales, oficiales, culturales, de experimentación, escuelas radiofónicas o de cualquier otra índole.

Las estaciones comerciales requerirán concesión.

Artículo 14.- Las concesiones para usar comercialmente canales de radio y televisión, en cuales quiera de los sistemas de modulación, de amplitud o frecuencia, se otorgarán únicamente a ciudadanos mexicanos o a sociedades cuyos socios sean mexicanos.

Artículo 15.- La instalación de una difusora de radio que vaya a operar retransmitiendo o enlazada permanentemente a otra que no era recibida anteriormente en la localidad en que pretenda ubicarse, será considerada como una estación nueva y, en consecuencia, deberá llenar todos los requisitos respectivos.

Artículo 16. El término de una concesión será de 20 años y podrá ser refrendada al mismo concesionario que tendrá preferencia sobre terceros. El refrendo de las concesiones, salvo en el caso de renuncia, no estará sujeto al procedimiento del artículo 17 de esta ley.

Artículo 17. Las concesiones previstas en la presente ley se otorgarán mediante licitación pública. El Gobierno Federal tendrá derecho a recibir una contraprestación económica por el otorgamiento de la concesión correspondiente.

Artículo 19. Cuando a juicio de la Secretaría las solicitudes presentadas no aseguren las mejores condiciones para la prestación de los servicios de radiodifusión, las contraprestaciones ofrecidas no sean satisfactorias o ninguna de las solicitudes cumpla con los requisitos exigidos en la convocatoria o las bases de licitación.

Artículo 20. Los permisos a que se refiere la presente Ley se otorgarán conforme al siguiente procedimiento:

I. De considerarlo necesario, la Secretaría podrá sostener entrevistas con los interesados que hubiesen cumplido, en su caso, con los requisitos exigidos, para que aporten información adicional con relación a su solicitud.

II. . Cumplidos los requisitos exigidos y considerando la función social de la radiodifusión, la Secretaría resolverá a su juicio sobre el otorgamiento del permiso.

La duración de los permisos no excederá de 20 años, renovables por plazos iguales.

Artículo 21. Las concesiones y permisos contendrán, cuando menos, lo siguiente:

I. El nombre del concesionario o permisionario;

II. El canal asignado;

III. La ubicación del equipo transmisor;

IV. La potencia autorizada;

V. El sistema de radiación y sus especificaciones técnicas;

VI. El horario de funcionamiento;

VII. El nombre, clave o indicativo;

VIII. Término de su duración;

IX. Área de cobertura;

Artículo 21-A. La Secretaría podrá otorgar permisos de estaciones oficiales a dependencias de la

Administración Pública Federal Centralizada, a las entidades

I. Que dentro de los fines de la estación se encuentre:

a) Coadyuvar al fortalecimiento de la participación democrática de la sociedad, garantizando mecanismos de acceso público en la programación;

b) Difundir información de interés público;

c) Fortalecer la identidad regional en el marco de la unidad nacional;

d) Transparentar la gestión pública e informar a la ciudadanía sobre sus programas y acciones;

e) Privilegiar en sus contenidos la producción de origen nacional;

f) Fomentar los valores y creatividad artísticos locales y nacionales a través de la difusión de la producción independiente.

Artículo 22. No podrán alterarse las características de la concesión o permiso sino por resolución administrativa en los términos de esta ley o en cumplimiento de resoluciones judiciales.

Artículo 23. No se podrá ceder ni en manera alguna gravar, dar en fideicomiso o enajenar total o parcialmente la concesión o permiso, los derechos en ellas conferidos, instalaciones, servicios auxiliares, dependencias o accesorios.

Artículo 24.- Las acciones y participaciones emitidas por las empresas que exploten una estación radiodifusora, que fueren adquiridas por un gobierno o persona extranjeros.

Artículo 25. Los permisos para las estaciones culturales y de experimentación y para las escuelas radiofónicas sólo podrán otorgarse a ciudadanos mexicanos o sociedades mexicanas sin fines de lucro.

Artículo 26. Sólo se autorizará el traspaso de concesiones de estaciones comerciales y de permisos a entidades, personas físicas o morales de orden privado o público que estén capacitados conforme esta ley para obtenerlos y siempre que hubieren estado vigentes dichas concesiones y permisos por un término no menor de tres años.

Artículo 27.- Para que una concesión pueda ser transmitida por herencia o adjudicación judicial o cualquier otro título, se requerirá que los causahabientes reúnan la calidad de mexicanos.

Artículo 28. Los concesionarios que deseen prestar servicios de telecomunicaciones adicionales a los de radiodifusión a través de las bandas de frecuencias concesionadas deberán presentar solicitud a la Secretaría.

Para tal efecto, la Secretaría podrá requerir el pago de una contraprestación, cuyo monto se determinará tomando en cuenta la amplitud de la banda del espectro radioeléctrico en la que se prestarán los servicios de telecomunicaciones adicionales a los de radiodifusión, la cobertura geográfica que utilizará el concesionario para proveer el nuevo servicio y el pago que hayan realizado otros concesionarios en la obtención de bandas de frecuencias para usos similares, en los términos de la Ley Federal de Telecomunicaciones.

Artículo 29.- Son nulas las concesiones y los permisos que se obtengan o se expidan sin llenar los trámites o en contravención con las disposiciones de esta ley y sus reglamentos.

Artículo 30.- Las concesiones otorgadas para el funcionamiento de las estaciones de radio y televisión, caducarán por las causas siguientes:

I.- No iniciar o no terminar la construcción de sus instalaciones sin causa justificada, dentro de los plazos y prórrogas que al efecto se señalen;

II.- No iniciar las transmisiones dentro de los plazos fijados en la concesión, salvo causa justificada;

III.- No otorgar la garantía a que se refiere el artículo 19 de esta Ley.

Artículo 31.- Son causas de revocación de las concesiones:

I.- Cambiar la ubicación del equipo transmisor sin previa autorización de la Secretaría de

Comunicaciones y Transportes;

II.- Cambiar la o las frecuencias asignadas, sin la autorización de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes;

III.- Enajenar la concesión, los derechos derivados de ella o el equipo transmisor, sin la aprobación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

IV.- Enajenar, ceder o transferir, hipotecar, dar en garantía o en fideicomiso o gravar de cualquier modo, íntegra o parcialmente, la concesión y los derechos derivados de ella, el equipo transmisor, o los bienes afectos a su actividad, a Gobierno, empresa o individuo extranjeros, o admitirlos como socios de la negociación concesionaria.

Artículo 32.- En los casos de los artículos anteriores, y cuando la causa sea imputable al concesionario, éste perderá a favor de la nación el importe de la garantía que hubiese otorgado

Artículo 33.- El concesionario perderá la propiedad de los bienes en favor de la nación. En los demás casos de caducidad y de revocación, el concesionario conservará la propiedad de los bienes pero tendrá obligación de levantar las instalaciones en el término que al efecto le señale la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la cual podrá efectuar dicho levantamiento a costa del concesionario, siguiendo el procedimiento administrativo establecido en el Código Fiscal de la Federación.

Artículo 34.- Tendrá en todo tiempo, derecho de adquirir los bienes que el concesionario conserve en propiedad, previo pago de su valor, fijado por peritos nombrados conforme al procedimiento judicial señalado en materia de expropiación, que los valúen conforme a las normas de la misma.

Artículo 35.- La caducidad y la revocación, serán declaradas administrativamente por la Secretaría de

Comunicaciones y Transportes, conforme al procedimiento siguiente:

I.- Se hará saber al concesionario los motivos de caducidad o revocación que concurran, y se le concederá un plazo de treinta días para que presente sus defensas y sus pruebas;

II.- Formuladas las defensas y presentadas las pruebas, o transcurrido el plazo sin que se hubieren presentado, la Secretaría dictará su resolución declarando la procedencia o improcedencia de la caducidad o de la revocación, salvo cuando medie caso fortuito o fuerza mayor.

Artículo 36.- El beneficiario de una concesión declarada caduca o revocada no podrá obtener otra nueva, dentro de un plazo de uno a cinco años, según la gravedad de la causa que motivó la declaración, contados a partir de la fecha de ésta.

Artículo 37.- Los permisos para el funcionamiento de estaciones de radio y televisión, podrán ser revocados por los siguientes motivos:

I.- Cambiar la ubicación del equipo transmisor sin la autorización de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes;

II.- Cambiar la o las frecuencias asignadas, sin la autorización de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes;

Artículo 38.- Las autorizaciones otorgadas a los locutores extranjeros, serán revocadas cuando éstos hayan reincidido en alguna de las infracciones señaladas en esta ley.

Artículo 39.- Se declarará la revocación observando lo dispuesto en el artículo 35 de esta ley.

Artículo 40.- Cuando fuere indispensable, a juicio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el uso de algún bien de propiedad federal para ser empleado en la instalación, construcción y operación de las estaciones y sus servicios auxiliares, dicho uso deberá sujetarse a las leyes y disposiciones relativas.

Artículo 41.- Las estaciones radiodifusoras se construirán e instalarán con sujeción a los requisitos técnicos que fije la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, de acuerdo con los planos, memorias descriptivas y demás documentos relacionados con las obras por realizarse, los cuales deberán ajustarse a lo dispuesto por esta ley, sus reglamentos y las normas de ingeniería generalmente aceptadas.
Artículo 42.- La Secretaría de Comunicaciones y Transportes dictará todas las medidas que juzgue adecuadas para la seguridad y eficiencia técnica de los servicios que presten las radiodifusoras, las cuales deberán estar dotadas de los dispositivos de seguridad que se requieran.
Artículo 43.- Las estaciones radiodifusoras podrán instalarse dentro de los límites urbanos de las poblaciones, siempre que no constituyan obstáculos que impidan o estorben el uso de calles, calzadas y plazas públicas, y que cumplan los requisitos técnicos indispensables para no interferir la emisión o recepción de otras radiodifusoras.
Artículo 44.- Las estaciones difusoras podrán contar con un equipo transmisor auxiliar, que eventualmente substituya al equipo principal.
Artículo 45.- La Secretaría de Comunicaciones y Transportes señalará un plazo prudente, no menor de 180 días, para la terminación de los trabajos de construcción e instalación de una emisora, tomando en cuenta los cálculos que presente el concesionario o permisionario, de conformidad con los planos aprobados.

Artículo 46.- Las difusoras operarán con sujeción al horario que autorice la Secretaría de

Comunicaciones y Transportes, de acuerdo con los Tratados Internacionales vigentes y las posibilidades técnicas de utilización de los canales.
Artículo 47.- Las estaciones no podrán suspender sus transmisiones, salvo hecho fortuito o causa de fuerza mayor. El concesionario deberá informar a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes:

a).- De la suspensión del servicio;

b).- De que utilizará, en su caso, un equipo de emergencia mientras dure la eventualidad que origine la suspensión;



martes, 16 de febrero de 2010

La Cultura de Mexico


La cultura literaria prehispánica era transmitida por tradición oral, por lo que muy poco se ha conservado en la actualidad. Un ejemplo es el rey de Texcoco, Nezahualcóyotl, llamado el rey poeta como por ejemplo Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana conocida como Sor Juana Inés de la Cruz conocida por la importancia de sus obras, ella recibió los sobrenombres de El Fénix de América y La décima Musa. Posteriormente surgen importantes figuras nacidas en el Ateneo de la Juventud, que serían al motor de la literatura y cultura mexicana posmodernista. Se trata de José Vasconcelos abogado, político, escritor, educador, funcionario público y filósofo mexicano, Antonio Caso también filosofo mexicano y Alfonso Reyes Ochoa poeta, escritor, diplomático quien su mas grande admirador fue Diego Rivera pintor y destacado muralista mexicano de ideología comunista, su esposa y conocida pintora Frida Kahlo destacada con Las dos Fridas y Diego y yo.
 
Un dato importante en la historia de identidad nacional mexicana en el campo de la televisión es sin duda alguna el brillante cine mexicano de los años 1940 a 1970 en los que importantes personajes como Pedro Infante, Jorge Negrete y Maria Félix entre otros filman prestigiosas y exitosas películas como Nosotros los Pobres o Ustedes los ricos o Pepe el toro entre otros. Los 2 primeros personajes mencionados no solo influyen en la actuación ya que ellos también tienen su participación en la música nacional ranchera y bailes florclóricos, que hasta nuestros días son recordados.

 

El cine mexicano



Sus inicios se dieron ocho meses después de su aparición siendo exitoso en las ferias de países como Inglaterra, Italia y Alemania, no dudaron en comprar el invento los hermanos Lumière quienes enviaron a Claude Ferdinand Von Bernard y Gabriel Veyre a México a presentarse al presidente Porfirio Díaz el 6 de agosto de 1896.


El mismo año filmaron El presidente de la república paseando a caballo en el bosque de Chapultepec y otros 35 cortometrajes en la capital, Guadalajara y Veracruz. Uno de los filmes de los realizadores franceses titulado Un duelo a pistola en el bosque de Chapultepec causó conmoción ya que la gente no diferenciaba aún la realidad de la ficción. Este filme podría ser inspirado por el filme de Thomas Alva Edison titulado Pedro Esquirel y Dionecio Gonzales - Un duelo mexicano (Pedro Esquirel and Dionecio Gonzales - Mexican Duel) tres años antes. En 1897, se realiza la primera cinta silente de producción mexicana llamada Riña de hombres en el zócalo. Los primeros realizadores mexicanos fueron el ingeniero Salvador Toscano (desde 1898), Guillermo Becerril (desde 1899); los hermanos Stahl y los hermanos Alva (desde 1906) y Enrique Rosas que en 1906 produjo el primer largometraje titulado Fiestas presidenciales en Mérida que fue un documental sobre las visitas del presidente Díaz a Yucatán.

Durante la revolución se produjeron películas documentales que relataron el conflicto armado. De hecho Pancho Villa financió parcialmente su fuerza por medio de productores estadounidenses que grabaron sus batallas y se dice que coreografió la Batalla de Celaya especialmente para su filmación. Otros productores, como los hermanos Alva siguieron a Francisco I. Madero, Jesús H. Abitia acompañaba a la División del Norte y filmaba a Álvaro Obregón y Venustiano Carranza. Durante el gobierno de éste último se limitaron los filmes acerca de la revolución y el cine de ficción empezó a crecer. La primera cinta sonorizada por el laboratorio de los hermanos Rodríguez Ruelas fue Santa, obra producida por Federico Gamboa.

Durante la era post-revolucionaria no fue posible que la industria avanzara, pero durante los años 1930, una vez que la paz y la estabilidad regresaron al país, diversos directores comenzaron a dirigir películas de valía.
Al transcurrir el tiempo, los directores cinematográficos se centraron primero en temas de tipo ijoijrural de donde podemos encontrar como la mejor obra de este género el filme Allá en el Rancho Grande, estelarizada por Tito Guízar y Esther Fernández dándole comienzo al cine de oro.

El Cine

Las películas mexicanas tienen un gran auge en todo el mundo de habla hispana, gracias en gran medida a que los Estados Unidos (también con el apoyo de este) están involucrados en la Segunda Guerra Mundial. Así surgió la época de oro del cine mexicano, durante la cual artistas como Dolores del Río, Pedro Infante, María Félix, Jorge Negrete, Pedro Armendáriz, Silvia Pinal, Cantinflas, Emilio 'El Indio' Fernández, Evita Muñoz "Chachita" y muchos otros se hicieron famosos de la mano de directores como Emilio 'El Indio' Fernández, Luis Buñuel y entre otros, así como el cinefotógrafo Gabriel Figueroa.

En la década de los cuarenta, dos géneros se alternan para deleitar al público espectador: el cine cómico y el cine de melodrama. En la primera categoría los primeros ensayos se dan con el cineasta Arcady Boyler quien pone en escena a interactuar a dos talentos del gusto cómico: Cantinflas y Manuel Medel. El otro lado de la moneda serían los melodramas urbanos utilizando como escenarios naturales los vecindarios y los barrios pobres de ciudades prácticamente perdidas, enclavadas dentro de la gran metrópoli. Damos cuenta de ello con los filmes: Los olvidados de Luis Buñuel; Nosotros los pobres de Ismael Rodríguez Ruelas y Esquina Bajan de Alejandro Galindo.


El género rural sería principalmente destacado y nunca olvidado por el director coahuilense, Emilio 'el Indio' Fernández prueba de ello lo destacamos con sus filmes documentados: "Bugambilia"; "La Perla" y "María Candelaria", entre decenas de películas realizadas.

Es de suma importancia recalcar que Luis Buñuel es de origen español y perteneciente al movimiento surrealista europeo. De su etapa mexicana cuenta con películas como Los olvidados, Él y Nazarín, por mencionar algunas. Lo mas importante que hay que mencionar es que gracias a este cine la cultura de México es conocida en todo el mundo, como por ejemplo el Palacio de Bellas Artes, el Castillo de Chapultepec, zonas arqueológicas, la revolución mexicana, y muchas cosas mas, de ellos da paso para hablar de nuestra cultura.

La Televisiòn

                        

Los primeros intentos para un sistema de televisión se efectuaron en Francia y Alemania desde la década de los años setenta del siglo XIX. Sin embargo, fueron los países de Gran Bretaña y Estados Unidos quienes avanzaron de manera más rápida en las transmisiones de televisión. En nuestro país, los primeros pasos de la televisión en México, en su etapa experimental, se remontan al año 1934. Un joven de 17 años, estudiante del Instituto Politécnico Nacional, realiza experimentos con un sistema de televisión. Durante varios años, el ingeniero Guillermo González Camarena trabaja con el equipo que él mismo ha construido, hasta que, en 1939, cuando la televisión en blanco y negro ya funciona en algunos países, González Camarena impacta al mundo al inventar la televisión en color, gracias a su Sistema Tricromático Secuencial de Campos. El ingeniero Guillermo González Camarena obtiene la patente de su invento tanto en México como en Estados Unidos el 19 de agosto de 1940. Este sistema de televisión en color se empieza a utilizar con fines científicos. En 1951, transmite desde la Escuela Nacional de Medicina, lecciones de anatomía. En la actualidad, el mejor ejemplo de la utilización práctica de la creación del ingeniero mexicano, está en las naves espaciales estadunidenses de la Agencia Nacional para el Estudio del Espacio Exterior (NASA), las cuales están equipadas con el sistema tricromático. La primera transmisión en blanco y negro en México, se lleva a cabo el 19 de agosto de 1946, desde la residencia del ingeniero Guillermo González Camarena. Fue tal el éxito, que el 7 de septiembre de ese año, a las 20:30 horas, se inaugura oficialmente la primera estación experimental de televisión en Latinoamérica; la XEIGC. Esta emisora transmite los sábados, durante dos años, un programa artístico y de entrevistas. En septiembre de 1948, inician transmisiones diarias desde el Palacio de Minería de la "Primera Exposición Objetiva Presidencial". Miles de personas son testigos gracias a los aparatos receptores instalados en varios centros comerciales. Por todos estos hechos, se le conoce al ingeniero González Camarena como el "Padre de la televisión mexicana".

El primer canal comercial de televisión en México y América Latina se inaugura el 31 de agosto de 1950, un día después, el 1 de septiembre, se transmite el primer programa, con la lectura del IV Informe de Gobierno del Presidente de México, Lic. Miguel Alemán Valdés, a través de la señal de la XHDF−TV Canal 4 de la familia O'Farrill. En ese año, la XETV−Canal 6 de Tijuana, Baja California y la XEQ−TV Canal 9 (actualmente con las siglas XHTM Canal 10), en Altzomoni, Estado de México, también inician sus transmisiones.

La XEW−TV Canal 2, propiedad de la familia Azcárraga, es inaugurada en 1951, la cual transmite desde el Parque Delta (actualmente del Seguro Social) en el Distrito Federal. Ese año, la XHGC Canal 5 del ingeniero Guillermo González Camarena, queda integrada al dial televisivo. Para 1955, se fusionan esos tres canales, dando paso a la empresa Telesistema Mexicano. Posteriormente, inician transmisiones XEIPN Canal 11 (1959), del Instituto Politécnico Nacional, XHTIM Canal 8 (1968) del Grupo Monterrey, (hoy XEQ−TV Canal 9 integrado al consorcio Televisa) y XHDF−TV, Canal 13 (1968). Es precisamente en 1968 cuando nuestro país incursiona en la era de las comunicaciones vía satélite, al transmitir a todo el mundo, los diversos eventos de la XIX Olimpiada México 68. 17 años después, en 1985, se colocan en órbita los primeros dos satélites nacionales de comunicaciones, Morelos I y II. En 1992 y 1993, se colocan otros dos satélites, Solidaridad I y II, con ellos, se utilizan las tecnologías más avanzadas en transmisiones radiofónicas y televisivas, principalmente, con capacidad para ofrecer servicios de Telecomunicaciones a todo el territorio nacional y a 23 país del continente americano.

Gracias a este invento, el florecimiento de programas musicales, de noticia y películas, han ayudado a que se conozca gran parte de la cultura de México, como por ejemplo las películas de “la época de ORO”.


La radio en México





Ingeniero Constantino de Tárnava fue pionero de la radiodifusión en México su primera “estación experimental” que inició sus actividades el 15 de septiembre de 1923 al que llamó con las siglas “TND” (Tárnava-Notre Dame) en el periódico “El Porvenir” publicaba los horarios de transmisión. Se leían noticias ya publicadas, se tocaba el fonógrafo y una pianola.

El 6 de julio de 1924 la conferencia internacional de telecomunicaciones celebrada en Berna, Suiza, asignó a los diversos países las siglas que deben utilizar para identificar a las estaciones.

México no envió delegación a dicha conferencia y le son asignadas las siglas CYA a CZZ. De esta manera las estaciones que existen en ese momento deben adaptar sus indicativos. Posteriormente se le asignaron la XE y la XH. El 15 de septiembre de 1923 inaugura José Reynoso la estación de “el buen tono”, posteriormente conocida con las siglas CYB y más tarde en 1929 esta radiodifusora se convierte en la XEB, la "B" grande de México. El 18 de septiembre de 1930, inició sus actividades la XEW. El primer locutor de esta estación fue el actor Arturo de Córdoba, con una programación amena, interesante y versátil. Esta radiodifusora comenzó sus actividades con el slogan de "XEW: LA VOZ DE LA AMERICA LATINA DESDE MÉXICO".
 
La XEQ se lanzó al aire en 1938 con la rúbrica de "Radio Panamericana".

En esta estación se iniciaron como artistas el inmortal ídolo de México, Pedro Infante, y Consuelo Velázquez, formando parte de una Pléyade de estrellas que se convertirían en artistas consagrados. Y papa 1947, empieza a difundir sus programas la XEX. Las primeras transmisiones de prueba de la XEW iniciaron el 7 de septiembre de 1930 pero inició sus transmisiones formales el 18 de septiembre de ese mismo año.

Después de estas estaciones siguieron otras muchas, algunas de ellas de vida efímera, pero las que se ganaron el corazón de los radioescuchas siguen con su difícil tarea de diseñar el arte de comunicar y entretener a su auditorio.


Un común denominador de las primeras estaciones de radio es que los locutores tenían que tener una serie de habilidades como las siguientes: una voz excelente, saber improvisar, ya que generalmente los comerciales que se difundían, en la mayoría de los casos, tenían que improvisarse. Asimismo, y sobre todo en provincia, un locutor tenía que saber manejar la consola para ir poniendo las canciones y los comerciales grabados, que por lo regular venían en los discos 75 RV's, entre segmento y segmento. Entre los programas que tuvieron éxito hace 50 años todavía se siguen escuchando y continúan recibiendo aplausos, algunos de estos programas fueron LA TREMENDA CORTE, un programa simpático con personajes de la comedia radiofónica que encabezaba Leopoldo Fernández como "TRES PATINES" y Minic Al como "Nananina", principalmente, en donde, de una manera ingeniosa, "Tres Patines" siempre jugaba con las palabras para tratar de confundir a sus acusadores y en donde aparentemente siempre salía airoso al final.

Otro programa en el formato de Radionovela fue "Kalimán, el hombre increíble" con personajes con un talento de voces muy particulares que encabezaba Luis Manuel Pelayo, caracterizando a "Kalimán", junto con Luis de Alba en el papel de "Solín". Si la radio sustituyo a la prensa escrita, con la llegada de la televisión la radio también fue sustituido.


La Prensa Escrita

La historia de la Prensa escrita y su inicio en México
El siglo XIX se caracteriza por un periodismo antinapoleónico y revolucionario. Las imprentas lanzaron proclamas patrióticas de adhesión a la monarquía española y contra el invasor francés. Pero es un momento de manifestar ideas de independencia y de hacer un periodismo político, anti absolutista, que culminó con el Trienio Liberal. A lo largo de este siglo, las publicaciones de diferente signo político se centraban en un objetivo principal: la emancipación de la metrópoli española. Para esta labor nacen diarios de gran calidad, que se ocupaban del seguimiento serio y exhaustivo de la noticia de actualidad incorporando profundos análisis de sus consecuencias. Este camino que había iniciado The Times en Inglaterra o El Imparcial en España, en Ibero América es seguido por La Nación de Buenos Aires o El Siglo de Montevideo. Cuando en 1870 aparece La Prensa, el más importante diario argentino, su lema fue: "Libertad, Progreso y Civilización". En Perú a lo largo de "etapa caudillista", nació el periódico El Comercio (1839), uno de los grandes supervivientes que aún quedan en el continente americano.

La consolidación de las nuevas naciones con el triunfo del liberalismo facilita el desarrollo del periodismo de masas. La aparición del periodismo como empresa en las últimas décadas del XIX llevará a la prensa iberoamericana, políticamente independiente y progubernamental, a centrarse en fines comerciales. En 1896 apareció El Imparcial en México, que inauguró la etapa del periodismo industrializado, con un precio muy bajo, que introdujo el amarillismo informativo, y se dedicó a la defensa de las clases poderosas. En Chile, en 1827, se empezó a editar en Valparaíso El Mercurio, modelo periodístico que aún hoy tiene una gran influencia en la opinión pública e instrumento imprescindible para conocer la historia chilena. En la etapa de inicios del XX su modelo a imitar será el New York Herald.

En la historia del periodismo mexicano aparece por primera vez la prensa de combate, divulgadora de ideas políticas, en la época de la revolución de independencia. Miguel Hidalgo y Costilla. Iniciador del movimiento de la independencia, fue también fundador del primer periódico insurgente. El Despertador Americano que apareció el 20 de Diciembre de 1910 en la ciudad de Guadalajara bajo la dirección del Dr. Francisco Severo Maldonado. Este periódico invitaba a la sociedad a participar en este movimiento y dar a conocer sus motivos, tiempo después lo cancelo el gobierno virreinal contra ataco y dicto severas penas para quienes editaran o leyeran los libelos de la independencia. Al separarse México de España surgieron nuevos periódicos, una copiosa folletería y diversas formas de periodismo populachero. Inicialmente la prensa gozo de ilimitada libertad.

Durante el periodo presidencial de Benito Juárez (1858-1872) mejoraron bastante las condiciones de libertad de expresión ya especificadas en la constitución política.

A Porfirio Díaz se atribuye el apoyo para la apertura de El Imparcial que fue entonces el periódico más moderno de México.

Es el punto de partida al periodismo moderno y empresarial de México, por ser el primero que incorporó en su estructura una planta de reporteros y equipo de producción, además el trabajo eficiente de un departamento de publicidad.

Después del cierre de El Imparcial, el primero de octubre de 1916 el constitucionalista Félix F. Palavicini funda El Universal y el 18 de marzo de 1917 Rafael Alducín hace lo propio con Excélsior, destacados periódicos capitalinos que subsisten en la actualidad

Durante le segunda guerra mundial Hitler recurrió a la llamada propaganda mecanicista, basada en la idea de que ante un determinado estímulo, las poblaciones iban a tener una misma respuesta.

Durante el periodo, todos los diarios de masas de estos países, estuvieron marcados por la propaganda: utilizaron técnicas, fórmulas y trucos de persuasión; la terminología propagandística lo impregnaba todo, incluso las secciones de entretenimiento.

Debido a la competencia de los nuevos medios como el cine, la radio y la televisión, se desarrolló el fotoperiodismo. Los periódicos incluyeron en sus páginas la imagen fotográfica que ya no era un mero adorno, sino un lenguaje alternativo. Los medios se utilizaron como válvulas de escape de la realidad circundante: ofrecían un 90% de entretenimiento y un 10 % de información amena y pretendían alejar al lector de sus problemas diarios.


miércoles, 3 de febrero de 2010

Historia del Cine


La historia es uno de los fundamentos de la narrativa, el argumento, la ambientación y la atmósfera cinematográfica. Toda película, fundamentalmente las que reflejan la misma época en que se filman, documentan un momento histórico. Las primeras películas que se filmaron, de un minuto de duración, son un documento histórico de un minuto. La salida de los obreros de la fábrica de los Hermanos Lumiére, una de los primeros filmes proyectados al público, es un documento histórico sobre vestuario, gestos y estilo. Las imágenes filmadas reflejan situaciones, modos de vivir y de sentir, que convierten el celuloide en documental de una época determinada. Las películas realizadas desde el nacimiento del séptimo arte, con temática y localización en este siglo, determinan una forma de ver la realidad en cada momento, se adecuan a las formas, filosofías y maneras de pensar de cada tiempo y son, de alguna forma, los cronistas que nos permiten conocer cómo han ocurrido los hechos de los últimos cien años. Es impensable entender lo que ocurrió y cómo se vivía en la Europa de la posguerra sin ver películas como Ladrón de bicicletas, o Los cuatrocientos golpes. Podemos conocer la ideología dominante en la España del posfranquismo viendo películas de la época. Raza, película cuyo guión realizó el mismo Franco con seudónimo de J. de Andrade, es de vital importancia para conocer los valores en los que nos movimos varias generaciones de españoles.

El llamado «cine de época», intenta rememorar épocas y episodios, pensamientos y sucesos, que pueden también ser analizados y cotejados con lo que se conoce desde otro tipo de documentos. Nada hay que descartar, ya que en cine, todo se puede y debe debatir y cuestionar. La labor del profesor será orientar los trabajos para que sean eficaces en orden a la adecuación de currículum, contenidos y métodos de trabajo. Las obras cinematográficas basadas en W. Shakespeare, de los tanto se expresa en este capítulo, que han tenido generalmente muy buena fortuna en sus adaptaciones, pueden ser cantera inagotable no solamente para el estudio de la historia, lengua y literatura, idioma inglés, etc., sino también para analizar valores o contravalores como la amistad, los celos (Otelo), la ambición por el poder (Ricardo III), o los entresijos de la política (Enrique V).

No hay que olvidar tampoco las posibilidades que proporciona el cine documental, que desde el punto de vista histórico es muy rico en aportaciones, ya sean películas hechas sobre referencias filmadas, icónicas, pictóricas, musicales o sobre textos, de momentos históricos o sus personajes.

Otras disciplinas para abordar la historia

La investigación histórica tiene varias maneras de abordar los acontecimientos históricos y en el siglo pasado inició con nuevos métodos de investigación por parte de la historia y ha modificado profundamente el procedimiento del historiador en su manera de abordar la historia. El historiador ha tenido que echar mano de otras disciplinas como: la economía, la sociología, la psicología, etc. y debe tomar en cuenta el estudio de las mentalidades. Por lo tanto podemos ver que desde estas perspectivas, las barreras que dividían las diferentes disciplinas se vuelven más flexibles. Así que prácticamente los historiadores han tenido que ampliar sus perspectivas, hasta incluir en sus investigaciones no sólo las tendencias económicas, acontecimientos políticos y cuestiones sociales, sino también la historia de las mentalidades, historia de la sexualidad, historia material, la historia de la vida cotidiana, etc. Pues de otra manera no habrían podido llevar a cabo sus investigaciones si se hubieran limitado a utilizar documentación, por lo general fuentes escritas guardadas en archivos.


Así que desde esa época, podemos ver que los historiadores no únicamente utilizan fuentes escritas, sino también fuentes orales, y todo artefacto, obra o creación hecha por el hombre para poder acercarse y poder darle una nueva interpretación del pasado por medio de otras fuentes. Pero por un lado y aun con la importancia del nacimiento del cine en el siglo XX, puedo analizar que muy pocos historiadores se apoyan de los filmes, para poder darle otra interpretación a la historia evocando una época anterior que el investigador puede hacer uso de la misma para enriquecer su trabajo historiográfico. Yo puedo ver que el cine se presenta como una nueva manera de ver la historia que por medio de imágenes, sonidos y sin que exista únicamente imágenes, el historiador que cuenta la historia nos puede trasladar al pasado histórico de los pueblos y de las diferentes culturas. En este sentido Marc Ferro comenta, "por lo que atañe al cine, y a otras fuentes tampoco escritas, creemos que no se trata de incapacidad ni de retraso, sino de ceguera o de rechazo inconsciente que procede de causas más complejas".

El cine como herramienta para el historiador

El cine como una herramienta muy importante e útil para, en este caso el historiador, "no es un accidente, es algo central en un siglo que sería diferente si este no hubiera existido, los historiadores se sirven, para interpretar el pasado, de las huellas que éste les ha dejado. Se trata, en la mayoría de los casos, de documentos escritos; sin embargo, algunos objetos cotidianos, herramientas, dibujos y también películas son marcas de una época anterior que el investigador puede usar. Los historiadores que se involucran sin preparación en el estudio de las obras cinematográficas interrogan documentales o noticias filmadas, seguros de que ahí van a encontrar datos precisos y de que, en cierto modo, van a ver ante sus ojos el desarrollo de momentos históricos".

La creación del cine apareció como un progreso científico en el siglo pasado, sin embargo hoy en día sigue teniendo esa función inicial, como por ejemplo en la rama de la medicina o en la institución militar para identificar armas enemigas. Aunque el cine, se convirtió en producción artística, intervienen los pioneros en los filmes, documentales o de ficción, y ya desde un comienzo, la cinematografía, fue pretexto de representación, educación y glorificación. Por medio del cine la figura de un personaje lo pueden convertir en un héroe o en un villano.

El cine como reconstrucción histórica

Al surgir el cine, los dirigentes de la sociedad se dieron cuenta del poder de las imágenes y advirtieron cual podía ser la función que desempeñaría el cine trataron de apropiárselo y ponerlo a su servicio. Marc Ferro en relación a esto, comenta "la diferencia se sitúan aquí a nivel de las tomas de conciencia, no de las ideologías: y es que los dirigentes (…) desean la subordinación del cine", pero el cine exige su propia autonomía, con muchas dificultades algunos cineastas establecieron total independencia con respeto a las ideologías dominantes, y se mantuvieron firmes en sus autonomías, y de esta manera logran producir películas totalmente independientes.

Sin embargo a pesar de lo anterior algunos cineastas sucumben ante las ideologías dominantes y por otro lado, un número reducido, que ejerce autonomía propia. Ambos grupos crean obras que contienen fuentes objetivas, o mejor dicho, puede convertirse en esa fuente objetiva para el entendimiento de las sociedades pretéritas. De igual forma, sucede con los distintos tipos de películas, aquellas de "reconstitución histórica", "ficción histórica" y "reconstrucción histórica". Sin embargo las películas producidas sobre el pasado reciente (que Ferro denominó de "reconstitución histórica") evocan mejor o peor, pero con clara voluntad historiográfica, los filmes realizados en su propio periodo (llamado de "reconstrucción" según los términos de Marc Ferro), poseen un valor socio-antropológico que, con el paso del tiempo, cobrara verdadera importancia como documento histórico. La razón de esto es obvia: tales filmes muestran el hoy o el ayer de los hombres y las mujeres de una determinada época, retratan a la gente, su modo de vivir, sentir, comportarse, vestir e incluso de hablar, así como en algunas podrían mostrar los inmuebles de determina época.

Por lo tanto, podemos analizar que las películas que reconstituyen el pasado, según Pierre Sorlin, nos hablan más de cómo era o es la sociedad que las ha realizado, de su contexto, que del hecho histórico o referente que intentan evocar. Por ejemplo, La Marsellesa, de Jean Renoir (1937), clarifica más cómo era la gente del Frente Popular galo que lo que realmente fue la Revolución Francesa. Mientras la también magistral obra de Rohmer La inglesa y el duque (2001) viene a ser una lectura «revisionista» del hecho revolucionario en base a las memorias de una aristócrata de la revolución francesa, de esta manera por medio del cine ambas películas nos aproximan a la Revolución Francesa de una manera acaso con mayor fuerza que los libros o los documentos históricos, porque nos hace ver y sentir muy de cerca las vivencias, en este caso de de sus protagonistas.